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¿Por qué la moda actual es insostenible?

Diseños que pasan de moda cada vez más rápido, variedades de todo tipo de tamaños, tejidos o colores, establecimientos gigantescos con montañas de ropa, precios tan bajos que nos llevan a consumir más y a cambiar cada vez más… La industria de la moda depende excesivamente del consumo global masivo y acelerado, y esto supone un enorme impacto ambiental y social a nivel mundial. Dicho de otro modo: necesitamos un nuevo modelo sostenible para la industria de la moda.

Según diversos informes internacionales, el sector textil es el segundo del mundo, por detrás del energético, que más agua utiliza, además de ser el responsable del 10% de las emisiones de dióxido de carbono (CO2), el principal gas implicado en el cambio climático. Asimismo, produce el 20% del total de sustancias tóxicas que llegan a los ríos y mares de todo el mundo.

El modelo de deslocalización global de la producción textil conlleva un uso intensivo y masivo del transporte, y en consecuencia un gran impacto ambiental: una prenda puede haber dado la vuelta al mundo dos veces hasta llegar a su consumidor. Y es también uno de los ejemplos más claros del modelo económico actual del usar y tirar que tantos problemas genera en el medio ambiente mundial: Cada año se pierden unos 440 mil millones de euros por desaprovechar las prendas, según un informe de la Fundación Ellen MacArthur. Según este estudio, el 87% de la fibra textil acaba incinerada o en vertederos y solo 1% de los materiales se recuperan para fabricar nuevas prendas de ropa.

El algodón, ejemplo del impacto ambiental de la moda

El algodón es la fibra natural más utilizada por la industria textil. Su producción masiva e intensiva supone un alto impacto ambiental. Según un informe de WWF, el 2,4% de todas las tierras de cultivo del mundo se plantan con algodón, donde se utiliza el 24% y el 11% de las ventas mundiales de insecticidas y pesticidas, respectivamente.

La huella hídrica, el consumo de agua necesario para hacer un producto, en el caso del algodón, es enorme. La producción de una camiseta de algodón de talla media (500 gramos) requiere 4.100 litros de agua, según la UNESCO. A pesar de ello, una camiseta de algodón puede conseguirse en el mercado por unos dos euros, porque sus responsables no pagan por lo que contaminan ni por los recursos que consumen.

Impacto social de la moda

Además de no pagar los costes ambientales reales, las multinacionales de la moda han abaratado sus productos estableciendo desde hace años sus fábricas en países con una menor protección social. En estas factorías textiles las condiciones de trabajo son precarias y de total explotación laboral, trabajando de 12 a 20 horas al día, tanto niños como mujeres, y a menudo sin garantías para su seguridad, como han denunciado diversas ONG internacionales. 

Este hecho saltó a la luz mundial con el accidente del Rana Plaza, en Bangladesh. Este edificio se derrumbó en 2013 causando la muerte de más de mil personas que trabajaban para las multinacionales de la industria textil. Los principales responsables del sector de la moda aseguraron que iban a mejorar las condiciones de estas fábricas, y si bien se han hecho diversos avances, las ONG subrayan que todavía queda mucho por hacer.

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