vegetariano

¿Qué significa ser vegetariano?

Un vegetariano es una persona que basa su alimentación en productos de origen vegetal por diversas cuestiones de salud, éticas y ambientales. 

 

Cada vez más personas en todo el mundo se deciden a llevar este tipo de dieta. Ahora bien, dentro de los vegetarianos hay diversos tipos que conviene identificar:  Ovolactovegetarianos, son el tipo de vegetarianismo más común, admiten la leche, huevos y sus derivados; lactovegetarianos, sí admiten la leche, pero excluyen los huevos; ovovegetarianos, no toman leche, pero sí huevos; crudívoros, solo comen los alimentos crudos o tibios; veganos, no ingieren ningún alimento de origen animal; flexitarianos, vegetarianos que ocasionalmente ingieren carne o pescado.

 

Ventajas de ser vegetariano

 

Asumir una dieta vegetariana conlleva diversas ventajas para la salud. Las grasas saturadas o el colesterol de los productos de origen animal se evitan o se reducen al mínimo, y se disminuye el sobrepeso. Al aumentar el consumo de frutas, verduras y legumbres, se reduce el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares o cáncer. Este tipo de alimentos además contienen altas dosis de fibra, lo que favorece el tránsito intestinal. 

 

Los vegetarianos que optan por este tipo de alimentación recuerdan también las cuestiones éticas para evitar así el maltrato animal. Según sus defensores, el actual modo de producción y consumo predominante conlleva que haya que matar y hacer sufrir animales para poder comer.

 

El medio ambiente también agradece el modo de vida vegetariano. El consumo de carne tiene un mayor impacto en la generación de residuos contaminantes y en las emisiones de metano, un gas de efecto invernadero más potente en el cambio climático que el dióxido de carbono (CO2). Diversas instituciones, como Naciones Unidas, recomiendan por tanto reducir el consumo de carne como método para luchar contra la actual crisis climática.

 

Desventajas de ser vegetariano

 

Llevar una dieta vegetariana de manera inadecuada puede suponer efectos negativos para la salud. Los vegetarianos que restringen mucho los tipos de alimentos que pueden ingerir, como los veganos, son los que más cuidado deben tener al respecto. Por ejemplo, se pueden tener carencias de aminoácidos esenciales, vitaminas como la D o la B12, ácidos grasos esenciales como los omega-3, o micronutrientes como el hierro o el zinc. En este sentido, se pueden derivar problemas como huesos frágiles, caries y otras deficiencias dentales, problemas cardiovasculares o pérdida de masa muscular.

 

Para evitar este tipo de problemas, lo más sencillo es ampliar el tipo de alimentos para diversificar los elementos necesarios. Los ovolactovegetarianos e incluso los flexitarianos serían así las opciones más sencillas para no correr riesgos. En todo caso, dietas más estrictas como el veganismo se pueden llevar de forma saludable controlando más el tipo de aporte alimentario, tomando diversos suplementos que suplan las posibles carencias, o acudiendo de manera regular al médico para chequear el estado de salud. 

 

Asimismo, un consumo generalizado de productos de origen vegetal también podría tener un enorme impacto ecológico si no se hace de manera correcta. El uso intensivo de pesticidas y fertilizantes industriales, o la deforestación de bosques vírgenes para sustituirlos por explotaciones agrícolas, suponen también una grave amenaza para el medio ambiente.

 

En definitiva, además del tipo de alimentos, es esencial fijarse en cómo se producen. Alimentos elaborados de manera sostenible, de origen local (kilómetro cero), o con una baja huella de carbono, deberían ser prioritarios en cualquier tipo de dieta.

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