Cómo enseñar a los niños a cuidar el medioambiente (desde pequeños)

Los pequeños de la casa algún día serán grandes y nos encantaría que fueran grandes ecólatras. Hay muchas maneras de tener el medioambiente presente en la educación de nuestros hijos e hijas, ¡el medioambiente es para niños!

Actividades para niños en el medioambiente

Lo que no se conoce no se ama y mucho menos, se protege. No podemos esperar que los niños sepan valorar la naturaleza si no les acercamos a ella. Después de un año tan complicado y en un momento en el que estar al aire libre es la mejor de las opciones, el campo se postula como el gran aliado de los fines de semana para toda la familia.


Es cierto que ya en pleno otoño hace fresco, pero aún hay muchos días de sol por delante y con un buen abrigo y calzado apropiado no va a haber montaña que se resista a los pequeños ecólatras.

Es importante mirar rutas adaptadas que sean aptas para los más pequeños. Existen webs y apps como Wikiloc en la que podemos filtrar por dificultad, longitud y la zona que nos interesa. Además, con esa misma app en el móvil podemos ver un mapa completo de la ruta con explicaciones para no perdernos bajo ningún concepto.

Si no os lanzáis a las rutas y al senderismo, siempre podemos proponer paseos por entornos naturales o lo más naturales posibles, como parques o zonas boscosas cercanas.


Lo más importante en cualquiera de los casos es dar ejemplo y tener claro que ellos no son más que un espejo de lo que nosotros hagamos. El entorno natural es el lugar adecuado para explicarles mientras guardamos los residuos de la comida, la importancia de no abandonarlos, cómo respetar los ecosistemas y que en la naturaleza hasta la última piedra es la casita de un insecto. La idea es irnos de allí como si no hubiéramos ido pero con el corazón lleno de verde.

La naturaleza es el lugar ideal en el que la infancia puede desarrollar gran cantidad de sus capacidades que les serán útiles en otros muchos entornos como la sensibilidad, el cuidado, la empatía… Además, es un espacio que anima a la experimentación y aumenta la creatividad así como el interés y la curiosidad.

Para incrementar esa curiosidad in situ, podemos proponerles actividades para niños en la naturaleza:

Cuaderno de campo

Todo naturalista que se precie tiene uno y nunca se es demasiado joven para amar la naturaleza y empezar a entenderla. Esta actividad es estupenda porque sirve para casi casi cualquier edad, solo tenemos que adaptarla a las capacidades de nuestro hijo.

Consiste en dibujar o calcar las texturas y formas que se aprecian en la naturaleza. Poniendo una hoja de papel sobre la corteza de un árbol y rallando con un lápiz blando por encima, nos llevaremos a casa un recuerdo y una muestra de cada árbol que nos encontramos. Una buena oportunidad para ayudarle a fijarse en que existen diferentes tipos de árboles, rocas, suelos, hojas… cualquier cosa que os encontréis. No olvidéis poner la fecha y el sitio para que el cuaderno sirva cada vez que vayáis al campo y podáis comparar varias zonas diferentes y apreciar su diversidad.


Herbario

Una variante para los que sean más mayores (o no tanto con algo de ayuda) es realizar un herbario. Consiste en recoger hojas que encontréis, secarlas al llegar a casa aplastadas en un libro y luego pegarlas en el cuaderno. Hay muchas apps que ayudan con la identificación de plantas, por ejemplo con arbolapp del CSIC casi seguro que identificáis cualquier especie del arboreto ibérico.

En los herbarios clásicos científicos se recoge hoja, flor y fruto, pero es bastante más complejo secar y pegar flores y frutos, anímales a dibujarlos para que se lleven el recuerdo de todos modos.


En esta entrada del blog, ya os contamos actividades para realizar en la naturaleza y hay algunas más para niños.

Consejos para cuidar el medioambiente para niños

En el blog de ACNUR hay una entrada muy interesante sobre básicos educacionales que podemos transmitir a nuestros hijos (y revisarlos nosotros, que nunca está de más).

Básicamente consiste en inculcar a los más pequeños de la casa no solo la necesidad de hacer las cosas correctamente pensando en el medioambiente sino de hacerlo divertido. Reciclar es una obligación, pero también puede ser entretenido. Ahorrar agua puede no ser solo una norma, sino una manera de cuidar de los peces y los ríos.

La basura tirada por el suelo no es molesta porque sea una manía, es dañina para los ecosistemas, los animales, las plantas y nosotros mismos. Además, por ejemplo, reciclando papel conseguimos que se talen menos árboles.

Aprender a respetar a las mascotas es sanísimo para los pequeños, la mejor manera es empezando adoptando una, nunca comprando y explicándole la responsabilidad de conlleva hacerse cargo de un ser vivo. ¿No estáis preparados? Una planta es una buena opción para empezar.


El reciclaje en todas sus vertientes es clave, y niñas y niños también pueden experimentarlo en primera persona, por ejemplo, compartiendo sus juguetes. Explícale que cuando se canse de un juguete puede intercambiarlo con un amigo, así será como estrenar juguete pero sin tener que comprar uno nuevo. También podéis donar los juguetes que ya se le hayan quedado pequeños o que no use, para familias con menos recursos. El medioambiente también son las personas que habitamos el planeta.

Talleres medioambientales para niños que puedes hacer en casa

Desde casa también se puede pensar en el campo y el medioambiente, es mejor si hemos ido previamente para tener claro de qué estamos hablando, pero si no lo tenemos a mano o el clima no nos es propicio, siempre tendremos varios ejemplos de actividades del medioambiente para niños. De reciclar va la cosa.

Coche-botella

Con una simple botella de plástico o un brick de zumo podemos hacer un coche si le sumamos un par de palos de brocheta y 4 tapones o corchos. Aprovecha para explicar que todo el tiempo que esté jugando con juguetes reciclados estará evitando que los residuos lleguen a su destino final, además es muy sano que desde pequeños aprendamos que no todo el mundo tiene acceso a tanto como nosotros y son soluciones muy utilizadas para poder jugar en sitios en los que no hay juguetes.

Comedero para pájaros

Con otro bote vacío que sea ancho, algo como una botella grande o uno de galletas saladas, podréis atraer pájaros a vuestras ventanas y hacerlas más vivas y alegres.

Con llenarlo hasta la mitad de alpiste y hacer un agujero grande en el que el pájaro pueda entrar, será suficiente. Bueno, eso y una buena dosis de paciencia y de no estar alrededor del comedero todo el rato. Una buena oportunidad para aprender a relajarnos y que los animales necesitan su espacio y respeto.


¿Cuáles son tus trucos para educar ecólatras? ¿Les interesa a tus hijos el cuidado del medioambiente? ¿Se os ha ocurrido hacer una iniciativa familiar?

Si tenéis consejos sobre cómo enseñar a los niños a cuidar el medioambiente, ¡os escuchamos!

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