Refugio de animales

Qué es un refugio de animales: Objetivos y funciones

Un refugio de animales es un albergue temporal para animales abandonados. Normalmente son perros y gatos, aunque algunos refugios recogen también animales más grandes abandonados en diversas circunstancias o los cada vez más numerosos animales exóticos. 

Los responsables de un refugio de animales se encargan de recuperarles y cuidarles para que puedan encontrar un nuevo hogar donde les traten bien y puedan rehacer su vida. Se trata de organizaciones sin ánimo de lucro, como ONGs de bienestar animal o protectoras de animales, y se basan en el apoyo de donaciones, ayudas y el trabajo de voluntarios. Una idea similar son los santuarios de animales, con la diferencia de que en estos últimos los animales se quedan allí para el resto de su vida, ya que normalmente no son adoptables.

Por tanto, los refugios animales no son centros de acogida, las perreras de toda la vida. Estas últimas son instituciones públicas que se rigen por las ordenanzas municipales y tienen que recoger a todos los animales que encuentran en la calle. Los refugios de animales también se diferencian de las perreras en que no sacrifican a los animales, salvo cuando es estrictamente necesario por una enfermedad muy grave. 

Los albergues animales tampoco son residencias ni hoteles para animales. En este caso, los dueños pagan para que los tengan por un tiempo hasta que vuelvan a recogerles, ya que dejan a sus mascotas porque no pueden cuidar de ellos por algún motivo, como un viaje, una enfermedad, etcétera.

 

Albergue animal: Cómo funciona

Aunque cada refugio de animales puede seguir unas normas concretas de funcionamiento, normalmente siguen unos criterios similares. Si encuentran un animal abandonado, miran si lleva el microchip de identificación para llamar a su dueño. Si es el propietario quien lleva al animal porque no se encargará más de él, deben entregarlo con el chip y vacunados, y firmar una renuncia legal para cederlo a la protectora.

Una vez en el albergue, los animales pasan por un reconocimiento veterinario y reciben los cuidados y tratamientos físicos y psicológicos necesarios. El personal del refugio les alimenta, pasea, educa y atiende para que lleguen en las mejores condiciones posibles a su nuevo hogar. En este sentido, otra de las labores importantes es la gestión de las adopciones, la búsqueda de apoyo económico y voluntariado, la realización de campañas de concienciación contra el abandono y el maltrato animal, etcétera.

 

Cómo podemos ayudar a un centro de refugio para animales

Los ciudadanos podemos ayudar a estos refugios animales de diversas maneras. Lo primero, si queremos un animal, la mejor opción es ir a uno de estos albergues y adoptarlo, en vez de comprarlo. De esta manera conseguiremos el cariño de un animal al que hemos salvado la vida.

El mantenimiento de las instalaciones y las diversas labores que necesitan, donde también requieren profesionales cualificados remunerados por ello, conllevan un presupuesto económico al que tienen que hacer frente. Al tratarse de ONGs, los ciudadanos podemos ayudarles haciéndonos socios de ellas, aportando donaciones y apadrinamientos, tomando parte en sus actividades de concienciación y denuncia contra el abandono y el maltrato animal, de búsqueda de financiación, etcétera. Y como la labor en un refugio de animales dura las 24 horas los 365 días del año, también se agradece el voluntariado: cualquier ayuda, por pequeña que parezca, cuenta. 

 

 

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