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¿Qué es la Lluvia Ácida?

La lluvia ácida es un tipo de polución generada en la atmósfera a partir de una reacción química entre varios gases. En concreto, cuando el dióxido de azufre (SO2) y los óxidos de nitrógeno (NOx) reaccionan con el oxígeno se disuelven en el agua de lluvia, formando los ácidos sulfúrico y nítrico, y contaminando el entorno al que llegan. 

El viento puede provocar que estos corrosivos elementos recorran miles de kilómetros desde el lugar que se originaron, y además de caer con lluvia, también pueden hacerlo con rocío, granizo, nieve o niebla, e incluso en forma de gases y partículas ácidas.

El problema ya se conoce desde hace décadas: El primero en darlo a conocer fue el químico británico Robert Angus Smith en 1852, si bien pasó más de un siglo para que se reconociera su incidencia a nivel mundial. 

 

Las consecuencias de la lluvia ácida

 

Una vez que hemos aclarado qué es la lluvia ácida, vamos a revisar cuáles son los diferentes efectos negativos de esta sobre el medio ambiente y la economía. Al volverse más ácida el agua, la vida animal y vegetal de ecosistemas acuáticos se ve afectada, hasta el punto de que puede provocar su desaparición. La vida terrestre también resulta dañada, en especial los bosques y especies más pequeñas, pero también importantes en los ecosistemas, como líquenes, musgos u hongos.

 

La pérdida de calidad del suelo afecta a la vegetación y a la producción de especies vegetales, y causa una mayor posibilidad de avalanchas y corrimientos de tierra. La fertilidad del suelo disminuye y los microorganismos de la tierra, esenciales para el ciclo natural, se resienten. Especies superiores de la cadena trófica, desde aves a todo tipo mamíferos, e incluso el ser humano, también sufren las consecuencias negativas de la lluvia ácida.

 

Las emisiones de SO2 y NOx también atacan a edificios antiguos y nuevos, especialmente si han sido construidos con materiales como la caliza y la piedra arenisca. Por ejemplo, el famoso Partenón de la Acrópolis de Atenas ha sufrido más el efecto de la erosión en las últimas décadas que durante los 2.400 años anteriores. En España, el patrimonio pictórico del Museo del Prado ha visto acelerado su deterioro a causa de esta contaminación.

 

Los contaminantes que causan la lluvia ácida pueden tomar parte en otros problemas ambientales. El exceso de nitrógeno en el agua provoca eutrofización, un crecimiento excesivo de algas y otras plantas verdes que hace disminuir el oxígeno de ríos y mares, y por tanto, reducir su biodiversidad. Los NOx pueden reaccionar con diversos compuestos orgánicos volátiles, especialmente en lugares soleados, formando ozono troposférico, un gas nocivo para el medio ambiente y la salud. 

 

¿Cuáles son sus causas?

 

Si bien estos gases contaminantes se pueden generar de forma natural, como por ejemplo a partir de un volcán, los principales responsables de este problema medioambiental a nivel mundial son las emisiones de origen humano causadas por el transporte, las centrales térmicas que queman combustibles fósiles, fundamentalmente carbón, las plantas industriales y el amoníaco del estiércol de las explotaciones ganaderas intensivas. 

 

Teniendo en cuenta las causas que motivan la lluvia ácida, se pueden tomar diversas medidas. Para empezar, la reducción del uso del carbón y los demás combustibles fósiles y su sustitución por energías renovables. Asimismo, las industrias y sectores que generan estos gases deberían aplicar las mejores tecnologías disponibles de eficiencia energética y sistemas de limpieza y filtrado de gases contaminantes.

 

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